“Y Francisco abrazo la cruz”
“Y Francisco se abrazo a la Cruz...” Lo contemplo por largas horas, sin contar el tiempo, solo viviendo ese momento de estar a solas con el Redentor, necesitaba tanto llenarse de su amor. Vamos por la vida siempre a prisa, solo mirando, no contemplado la belleza de la creación. Nos gastamos la vida en cosas que urgen, que no pueden esperar, sin detenernos a pensar, que es la vida quien no nos espera. Ojalá Dios me concediera esa sabiduría, que me sacudiera la apatía y cómo Francisco, me abrazar a la Cruz, para venerarla, para adorar al Crucificado, que de vez en vez pasa a mi lado y no lo he podido reconocer. Necesito tanto de ese abrazo a brazos abiertos, que cuando se cierran se siente el estremecimiento del corazón. Francisco, lo sabía y por eso dejaba todo, para estar a solas con su Señor. Nosotros témenos y rehuimos a la soledad, será porque con ella enfrentamos nuestra realidad y nos confronta con todo aquello de lo que queremos escapar. Pero si permitiéramos que nos abrazara y e...